Incendios y quemas
Fuego, sequía y uso del suelo
Los incendios rurales y de vegetación son una amenaza estacional en Paraguay, concentrada en la estación seca y agravada por la sequía (fase La Niña del ENOS) y por las quemas vinculadas al uso del suelo (habilitación de tierras, ganadería). El riesgo se construye en la intersección del clima, la política de tierras y la capacidad de respuesta.
Vínculo con el clima y las otras amenazas
La sequía (ver sequía y bajante) reseca la vegetación y extiende la temporada de fuego; los años secos regionales han estado asociados a temporadas de incendios severas en el continente oficial (Organización Meteorológica Mundial, 2024). El humo agrega, además, una amenaza sanitaria (calidad del aire).
Evidencia
La superficie afectada por incendios en Paraguay tuvo su récord en 2020 —el año de la gran sequía—, según el INFONA oficial (Instituto Forestal Nacional (INFONA), 2023):
| Año | Superficie afectada (ha) |
|---|---|
| 2019 | 2.450.749 |
| 2020 | 3.494.109 (récord) |
| 2021 | 2.640.389 |
| 2022 | 1.622.509 |
En 2020 los incendios arrasaron además el Pantanal (Paraguay, Brasil y Bolivia), con ~767.000 ha de humedal afectadas a escala regional prensa (Mongabay Latam, 2020).
Pendiente: focos de calor por temporada (NASA FIRMS), superficie quemada 2023-2026, y el detalle de eventos mayores (Chaco, Cerrado, Ñeembucú). Datos abiertos disponibles, aún no procesados.
Exposición y vulnerabilidad
El fuego amenaza comunidades rurales e indígenas, la producción agropecuaria, los humedales (Pantanal, Ñeembucú) y la biodiversidad, y expone a la población urbana al humo. La capacidad de combate (bomberos voluntarios, INFONA) es desigual en el territorio.
Recomendaciones
La prevención (regulación de quemas, alerta temprana por focos de calor, preparación de bomberos) y la respuesta se integrarán al marco de recomendaciones, en coordinación con INFONA y la SEN.